lunes, 7 de julio de 2008

domingo, 6 de julio de 2008

sobre mi medio autismo

" nunca os lo he contado, pero a mí me cuesta mucho trabajo vivir. Siempre, desde siempre. Es algo difícil de explicar, como a vosotros no os pasa seguramente no lo entenderéis, pero yo siempre he sentido que vivía dentro de un túnel, a oscuras, aparte, lejos de todo. Veía luces al principio y al final, sabía que existía el mundo, más gente, el sol, la luz, las calles, mis padres, todo eso, pero no podía salir, ni siquiera quería salir de allí, era demasiado esfuerzo, Nunca os lo he contado, pero a mí me da todo mucha pereza, despertarme por la mañana, levantarme de la cama, vestirme, desayunar, todo eso me cansa mucho, estoy muy cansado antes de hacer nada, tengo que obligarme a hacer las cosas que los demás hacen sin darse cuenta, y a medida que consigo hacerlas, me siento menos cansado, y no más, es muy raro... Con lo único que no me pasa eso es con el cine. El cine es muy importante para mí, pero también lo es para vosotros ¿no? Yo no tengo ganas de nada, o mejor dicho, no tenía ganas de nada hasta que os conocí. Me costaba mucho trabajo estar, simplemente eso, estar, y hablar, y comer, y sonreír cuando escuchaba un chiste. Tenía tantas ganas de quedarme un día en la cama y no volver a levantarme nunca más, a veces hasta tenía ganas de morirme durmiendo, un día cualquiera, y no volver a despertarme, no volver a estar cansado, ni a tener que reírme sin ganas, no volver a filmar para no tener que volver a decirme que eso sí merecía la pena. Había cosas que me daban mucha más angustia, la tristeza, el cansancio, esa sensación de que todo me venía demasiado grande, de que nunca lograría llenar nada, encajar en ninguna parte, descansar de verdad. Hasta que os conocí. Y me enamoré de vosotros, de nosotros, de lo que somos juntos. No se si me entendéis..."

miércoles, 2 de julio de 2008

domingo, 29 de junio de 2008

[Los últimos románticos]

Se nos acusa de haber tomado la ciudad con nuestras jodidas cámaras. De convertir calles, pisos, tejados, bares, cuerpos, rostros en imágenes espectrales que condenamos al infinito en cada proyección, concluye el fiscal: Barcelona es un fantasma.

A las pruebas se remite (a oscuras, sobre una tela blanca donde un haz de luz), vemos todos, de nuevo, a Lucía apuñalada en los lavabos de La Penúltima descender a sus infiernos, descubriendo tras de sí a esas mujeres de corte romántico que ahora resultan nuestras captoras. O correr por la vía Olímpica para conseguir reencontrarse con Dafne. Tras la proyección, el juez me invita a declarar. “Sólo puedo decir que La carta de Dafne es, para mí, lo más emocionante del cine español en estos tiempos.”

Acusaban El sueño de una cosa de provocadora y a Ana de revolucionaria. Citan literalmente “Escupámosles a aquellos que no les guste nuestro juego, a los que rechacen nuestro cuerpo y nos hicieron temblar. Purifiquémonos y prepararos porque de toda la mierda que echemos vamos a construir las cosas más bellas”. Me preguntaron indignados qué paredes fueron pintadas. Entonces sonreí, y vi a mis cómplices agachar sus miradas.

Recordé al tribunal que la ciudad ya había sido tomada anteriormente. Les conté que Gelabert, Chomón y Baños, que Dante no es únicamente severo. Que cada vez que me enamoro creo que es para siempre. Pedimos volver a quedarnos a oscuras –sólo yo lo deseaba entonces, ¿recuerdas?- y proyectamos rostros irrefutables de 1908, cuando Paseo de Gracia era calle peatonal. Aquel milagroso travelling en tranvía nos mostró que ¡los muertos estaban vivos! De cuando el cine sólo era dejarnos ver. Aún tengo la convicción de que el cine no es nada más: que la ficción sólo es un pretexto que ha de servir de excusa para posar la cámara y mirar: calles, pisos, tejados, bares, cuerpos, rostros.

Y entonces la sentencia: por lo único que se nos pudo condenar fue por robar tiempo al tiempo, por actuar en clandestinidad, y por querer ser románticos en días postmodernos. Menos optimistas, pero los últimos románticos.





viernes, 27 de junio de 2008

las cosas mal hechas



¡perdidos los amores y vividas las revoluciones!




martes, 24 de junio de 2008

puta y amada




parece que tengamos la mirada fija en nuestros horizontes. horizontes infinitos, como no los hay en la vida real.




y el cajero de marina seguirá estando en marina