domingo, 10 de marzo de 2013

Los amantes pasajeros




Os voy a decir dos o tres cosas que se pueden saber de Almodóvar si se analiza la caligrafía de su último filme. Que no os preocupéis, porque sigue situando su cámara lo más cercano posible a las cosas. Que se ha aligerado, porque sufre 20 quilos menos, y eso le mantiene en forma. Que es esa mezcla entre lo intenso y lo ligero lo que les puede parecer ridículo a los mismos que se ríen del chandal de los revolucionarios. Que sufre menos porque se ha desprendido del peso del tiempo. Y que eso es lo que le ha permitido llegar hasta donde tenía que llegar, pero esta vez escogiendo la ruta que más le ha apetecido, desviándose  en el camino para visitar a algún amigo, aunque no fuese lo más práctico. Es de agradecer.

A todos los nostálgicos del Almodóvar neorrealista nos hubiese gustado que situara la cámara en la clase "turística", y durmiera a la business class. Pero para satisfacernos no tenemos más que darle al play a "¿Qué he hecho yo para merecer esto?" y asumir, como bien sabe él, que los ridículos son los que se repiten a pesar del paso del tiempo. Aunque nuestro gran cineasta se nos haya aburguesado.


sábado, 2 de marzo de 2013

Un terrorista no arrepentido que ha revolucionado el cine


Suena Werewolf. A Godard le bastó una tarde con Anne Wiazemsky para confesarle que no podía plantearse ya una vida sin ella. "Vuelva". "Sí". Los encuentros son aleatorios y pueden o no pueden tener lugar. Que tengan lugar no significa que sean duraderos. Tenía miedo a aburrirme o de aburrirle. Pero descubrí a una persona que ignoraba los relojes. Con un apetito feroz de transformar la Historia. "No irás a enamorarte de Truffaut, espero."


viernes, 22 de febrero de 2013

¡Juventud, un esfuerzo más si queremos ser libres!


Decimos Je, Tu, Il, Elle, pero decimos mal. 
De algún modo, nuestra guerra 
siempre ha sido contra el lenguaje, 
así que deberíamos decir
Ella,
El,
Tu y
Yo.

Nuestros viejos nos han encomendado una misión. Nos dicen ¡Juventud, juventud! Ocúpate de la gran tarea que te espera. Tú eres la obrera del futuro y vas a sentar las bases del siglo que viene. Nosotros, los mayores, te dejamos el formidable amasijo de nuestra búsqueda. Y te pedimos tan solo que seas aún más libre de espíritu. Nosotros te cederemos fraternalmente el sitio, felices de desaparecer, si sabemos que tú seguirás nuestro camino y realizarás nuestros sueños. Lo dice Zola, pero también Godard. También Jean-Marie Straub. También Jonas Mekas.

Y nuestros sueños, como los sueños de los que conquistaron la libertad que ahora disfrutamos, han sido cocinados en el fuego sagrado de la hermosa locura de los veinte años. Cuando el cine ardía, se podía estar seguro de que detrás había alguna llamarada de justicia juvenil. Pienso en Garrel, en Chantal, y en Leos Carax. Nuestro deber es y será siempre el de Amar la libertad, y Revolucionar el cine.

Solo podemos hacerlo dándole la espalda a las instituciones, a todo lo que odiamos. Ellas no nos necesitan, quieren seguir posibilitando y ser las representantes de un cine acomodado que se engaña a sí mismo. Que trata de hacernos ver que todo está bien.

Hacernos
ver.

Nosotros tampoco las necesitamos ¡Yo acuso a las instituciones de actuar con brutalidad en contra el buen gusto -la buena educación- y en contra de nuestra libertad! Es por eso que estamos legitimados a responderles con violencia. A llevar la palabra Revolución escrita en nuestra frente.

El digital será nuestro sable y nuestra causa la libertad. ¿Dónde se hallará si no es en las almas nuevas?


viernes, 1 de febrero de 2013

Es como un director de cine que tiene que hacer una película para poder continuar la vida.



Si me preguntasen hoy qué película salvaría de la desaparición del cine respondería que Las señoritas de Rochefort. Y que los psiquiatras deberían de recetar, antes que medicamentos, películas como esta. Y que la felicidad significa, entre otras cosas, vivir acorde a tus pulsaciones por segundo. Y que solo Jaques Demy podía atreverse a empalmar dos días sin una noche, y filmar la mayoría de las secuencias con la luz de las 12 del mediodía. Y filmar el valor de un gesto, al que tantas veces ha recurrido el cine, como si se filmase por primera vez.






Y que no hay mayor celebración del cine en color que la de una chica que se detiene delante de una pintura abstracta y le comenta a un marinero que el azul del lienzo le recuerda al azul de sus ojos, a lo que otro marinero le responde "Nos empeñamos en llamar a esa pintura abstracta, pero es falso, porque se parece a sus ojos."

Si me preguntasen hoy qué película salvaría de la desaparición del cine respondería que cuando desaparezca el cine siempre nos quedará la trompeta.

martes, 22 de enero de 2013

Nos parecía importante


Grabamos esto durante el verano. Estábamos casi todos, nos despedimos de un piso y dimos la bienvenida a muchas otras cosas.





sábado, 19 de enero de 2013

Tabú


Era una sorpresa. Fuimos al cine sin que supiese qué película íbamos a ver y compré las entradas mientras me esperaba en la calle, procurando no ver los carteles. Quería mostrarle mi agradecimiento en forma de película, de una película que desconocíamos. Fue una sorpresa.




martes, 1 de enero de 2013

hace falta un marxista-leninista


Me había contado el increíble caso de su memoria prodigiosa, aunque dudara de la autenticidad de los recuerdos. Antes de despedirnos le apreté la mano acariciándola con atención, siendo consciente de que si bien con el tiempo yo olvidaría esa sensación, él podría salvar ese recuerdo.