lunes, 12 de noviembre de 2007

EN EL MAGIC NO SE JUEGA

En entrevistas no se fuma.

En conferencias no se come.

En talleres no se duerme.

Con Rossana no se juega.

A Jodorowsky no se entrevista.

A la mujer del d'Arbó
no se le llama gremlin.

Con Petra no se baila.

El navegante no trabaja.

A Josep no se le hace caso.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Lo que el cine ha unido que no lo separe el hombre




Nos refugiamos en un pueblecito costero, cerca de Tarragona. El paisaje contaminado de grúas y el paso del tren retumbando la tranquilidad nos recordaban que sólo estábamos en la periferia de una gran ciudad. Hoy me he despertado de buen humor, optimista, hacía tiempo ya. A mí también me hubiera gustado compartir estos días con alguien -mentí-, pero de momento no me importaba seguir con mis cigarrillos, mis teorías, mi Nacho, y mí mismo. El final era de esperar, Bruno y Bea reemprenden su huída y, tras una parada en una área de servicio, unos gangsters aparecen y disparan a la chica. A la vuelta de nuestro viaje nos detuvimos en Calafell, me dí un último baño, pues unas viejas que salían del mar me espetaron "esto está estupendo" y me hicieron sonreír. Teníamos aún tiempo para no pensar en nada bajo las palmeras. Ahora escogería a Michael Nyman como banda sonora. Por la noche, de vuelta en Barcelona, nos emborrachamos con Julia y Tomi. Lo que el cine ha unido que no lo separe el hombre. Julia me permitía soñar, sí, y situó un nuevo destino en mi mapa: Lyon. Nada tiene que ver con Lyon -pensé-, sería un buen lugar donde volver a empezar.

miércoles, 24 de octubre de 2007

una revelación



La otra noche, en el concierto de Nacho Vegas y Christina Rosenvinge, me di cuenta de algo muy emocionante para mí. Fue mientras Christina cantaba, que Nacho se retiró un momento a buscar su cubata. Tornó cigarrillo en mano, fumando de un modo muy manierista podríamos decir, con su sombrero de cine negro, y una expresión en su rostro de vuelta de todo, bailando casi sin moverse, y entonces lo comprendí: por las venas de Nacho Vegas corría la sangre de Fassbinder. Fassbinder estaba vivo -sentí-. Revisé las letras que sin duda podría haber escrito Franz.

De hecho, estoy convencido de que algún día Nacho cantará "El amor es más frío que la muerte" y alguién le debatirá "No es más frío. Es más simple que el amor" y él espetará "No. Es más frío."

lunes, 22 de octubre de 2007

supongo que acabará así

"I changed my mind.

Good luck"




domingo, 21 de octubre de 2007

querido sócrates

"éste es precisamente el camino correcto para dirigirse a las cuestiones relativas al amor o ser conducido por otro: con la mirada puesta en aquella belleza, empezar por las cosas bellas de este mundo y, sirviéndose de ellas a modo de escalones, ir ascendiendo continuamente, de un solo cuerpo a dos y de dos a todos los cuerpos bellos, y de los cuerpos bellos a las bellas normas de conducta, y de las normas de conducta a los bellos conocimientos, y a partir de los conocimientos acabar en aquél que es conocimiento no de otra cosa sino de aquella belleza absoluta, para que conozca por fin lo que es la belleza en sí. En ese instante de la vida, querido Sócrates -dijo la extranjera de Mantinea-, más que en ningún otro, vale la pena el vivir del hombre: cuando contempla la belleza en sí."
el banquete (210,211), platón

sábado, 20 de octubre de 2007

el mundo en calma



Anoche oí a dos tipos planear una guerra nuclear
mientras me hacía un té.

miércoles, 17 de octubre de 2007

¿A quién le interesa una licuadora cuando existe la posibilidad de ser feliz?

Algunas imágenes nos hacen ser infelices. La publicidad está repleta de ellas. Imágenes de lo que no somos, de lugares en los que no vivimos, de hombres con los que no nos acostamos. Colocadas premeditadamente para crearnos necesidades. Y la felicidad es la ausencia de deseo. Al capitalismo no le interesa que seamos felices, porque el volumen de ventas disminuiría considerablemente. ¿A quién le interesa una licuadora cuando existe la posibilidad de ser feliz?

Naomi Klein, en su libro “No logo”, afirma que nos hemos equivocado al preocuparnos por las imágenes, cuando realmente nos deberíamos de preocupar por los que las proyectan, por el sistema que las hace posibles.

Eso tiene que ver, por ejemplo, con el problema del cine español. El cine español es mediocre, sus imágenes son mediocres. Y queremos cambiar las imágenes, cuando el problema es de su estructura. La solución no es esperar a que surja una nueva generación inspirada que transforme esas imágenes. Probablemente las esperadas nuevas generaciones hayan naufragado ya y estén naufragando otras actualmente por culpa de un sistema que convierte en utópica tales esperanzas. ¿Qué imágenes hemos de esperar de un sistema que otorga las subvenciones de manera estúpida, con ayudas automáticas a las empresas productoras en función de los rendimientos en taquilla de sus películas? ¿Desde cuando el arte y la calidad han ido reñidos al éxito comercial? Con un sistema educativo como el español, que vive de espaldas a la consideración del cine como vehículo cultural ¿quién va a considerar el cine como arte?