lunes, 11 de enero de 2010

la rodilla de Aleix

Aleix murió el 12 de Enero del 2010. Ese mismo día sus padres le habían dejado un momento a solas con su novio, Nacho; mientras, intentarían comer algo en la cafetería del hospital: comer significaba vivir, algo que sus cerebros -en esas circunstancias- rechazaban. A Nacho le costaba mucho expresarse en voz alta, por eso el cine significaba para él más que una profesión una necesidad. Había encontrado en Aleix alguien a quien follarse y a quien filmar, y aún seguía necesitándole. Se le ocurrió que podría leerle el País todos los días, pero sólo las buenas noticias; así, gracias al nuevo ritual, podrían seguir celebrando juntos que estaban vivos.

Ese mismo día Nacho descubrió que, a su vez, Aleix tenía una novia secreta que se llamaba Luna. Luna ya sabía de la existencia de Nacho, porque era muy inteligente -tanto que acabó aceptándola como algo vital para Aleix-, es por eso que había dudado en presentarse en aquella habitación pero llegó a la conclusión de que como novia de Aleix le pertenecían los mismos derechos y las mismas obligaciones que a Nacho.

Nacho, como buen cineasta, lo comprendió. Primeramente, cuando Luna se presentó diciéndole “Hola, soy Luna, la novia de Aleix” pensó que no podía ser, pero justo después dijo en voz alta “Claro que sí”, porque se dio cuenta de que Aleix amaba tanto la vida que no le bastaba con la mitad del cuento y eso era comprensible. Que como todo ser humano Aleix era imperfecto, y eran esas imperfecciones las que le hacían merecedero de amor. Después concluyó egoístamente: con cuanta más gente se acostara Aleix, más le querría él. Entonces le hubiera gustado que se despertara con la palabra Shakespeare en los labios, pero en su lugar sucedió algo terrible.

Luna abrió el País por la sección de cultura y leyó “Fallece Éric Rohmer, el cineasta de la mirada sencilla”. Y sólo esa mala noticia bastó para causar la muerte de nuestro protagonista. Nacho tocó por última vez su rodilla.


11 de Enero 2010

Aleix lleva 11 días en coma, 10 en la UCI y 1 en su nueva habitación. A partir de ahora deberá aprender a ser planta. Ya había vivido experiencias cercanas a la fotosíntesis. Le gustaba actuar en los cortometrajes de su novio y acababan de rodar “Las ardillas, probablemente” en 16 mm, cuando se dio cuenta de que del momento de fecundación entre los haluros de platino y la luz surgía el milagro de la creación. Posiblemente, cuando se enteró de que su cuerpo permanecía en coma pensó que todos los días sucedían ese tipo de cosas y que esta vez le había tocado a él –porque es tan positivo como un personaje de Almodóvar -. Se había convertido en una planta, pero aún podía escuchar, y a él le encantaba escuchar.



domingo, 10 de enero de 2010

me voy a morir de tanto amor

31 de Diciembre 2009

Este invierno hace especialmente frío en Barcelona. En la noche de fin de año Aleix, poco abrigado con una chaqueta francesa de los 60 que encontró en una tienda de segunda mano –en realidad la compró porque le convenció la fascinación con la que el hombre que las vendía le hablaba de ella -, una bufanda de lana –eso sí- y su gorra favorita de pescador que se trajo de París, se dirige en bicicleta hacia aún no sabemos dónde. Se detiene un momento para comprar, rápidamente -parece que tiene prisa-, una botella de vino en un badulaque. Deja la bicicleta en la calle sin atar para ahorrar tiempo y porque está convencido de que nadie se la va a robar. Hoy, además, cumple 20 años, pero no es por eso que se le ve feliz, es que está escuchando en su ipod la banda sonora de Lucía y el sexo que compuso Alberto Iglesias, y le encanta, porque le hace creer que, como en la película, su vida está llena de agujeros que le permiten volver atrás para cambiar el rumbo de las cosas.

El caso es que no sabemos si por las prisas, la emoción o el despiste, el 31 de Diciembre vuelve a marcar la vida de Aleix cuando un taxi, saltándose la señal de stop, le impulsa violentamente a tres metros de su bicicleta donde permanece tumbado sobre la calzada.



miércoles, 23 de diciembre de 2009

las películas hay que acabarlas, como sea.




He vuelto a ver Los abrazos rotos. Y al darle una segunda oportunidad desde mi salón he comprendido el filme. A propósito de Lorca alguien escribió que todo gran artista siempre eleva la realidad a esferas poéticas y míticas no perceptibles en esa realidad a primera vista. Joder, esas palabras parecen haber sido escritas para Almodovar. Estoy pensando en la escena en la que Lena y Mateo huyen a Lanzarote y en un acantilado Mateo hace una fotografía de una cala y Lena le abraza, porque hace mucho viento, y el abrazo es acompañado por Werewolf de Cat Power, y tú, que estás viendo la película por segunda vez, ya sabes que ese abrazo se va a romper, porque no se te ocurre una palabra mejor que describa lo que va a suceder con ese abrazo.





domingo, 22 de noviembre de 2009

los días pasan para no volver

Ayer encontré a mi hermana cenando en el centro de Sabadell, se preguntaba porqué la ciudad estaba vacía. Siempre lo estaba. Paco y yo solíamos acabar en cualquier bar vulgar. Estábamos solos y nos abandonábamos durante horas al alcohol, al tabaco y a nuestras conversaciones sinceras sobre el arte, el cine y las relaciones con los chicos. Cuando converso con Paco siento que converso conmigo mismo y soy capaz de expresar mis temores más personales y de celebrar mis aprendizajes. La clave está en el sentido del humor, claro.

Cuando camino suelo repetirme "trabaja, pensamiento, cuanto puedas". Me emociona el rostro de Charlotte Gainsbourg y sobre todo cómo pierde la mirada. También la relación de amistad que mantenían Lorca, Dalí y Buñuel. Y cuando no me apetece hacer nada me miro al espejo mientras fumo y pienso que mañana dejaré los cigarrillos y me convertiré en un atleta.

jueves, 19 de noviembre de 2009