domingo 18 de marzo de 2012

Declaración de guerra


Llenar la pelicula de toda la vida posible. Ese es el tema del filme. Lamentarse de no poder oler las imágenes. Apoderarse del espacio cinematográfico como si de una batalla se tratase, para evitar que todos los canallas del mundo nos impongan su modo de vida. Todas las canciones caben en una película. Todos los temas. En el cine todo puede o debe suceder. Como cuando en Declaración de guerra Romeo logra hacer aparecer una botella de champang de una palmada de manos. Tras este filme, ya no tenemos excusa para no filmar nuestras propias historias. Tenemos la obligación de demostrar que todo lo que vivimos en presente perdura, aunque solo sea una ilusión que la muerte nos arrebatará algún día.


lunes 27 de febrero de 2012

sábado 4 de febrero de 2012

Z#

Le conoció por Internet, al chico de 18 años que le preguntó si le interesaba la cultura porque era uno de sus mínimos. De no ser así el aburrimiento alcanzaría sus conversaciones y tarde o temprano se aburrirían el uno del otro. No se atrevía a escribir algunos detalles sobre cómo había conocido a este chico, entonces pensó mejor en elidirlos en lugar de disfrazarlos, era una cuestión moral. Al principio desconfiaba de su edad pero a la vez sentia curiosidad por encontrarse con aquel muchacho que se tomaba su tiempo para responder a sus preguntas antes de contestar con una gravedad pesada y desconocida para él. ¿Tú qué quieres tomar? Agua. Y solo fumo cigarrillos si son Camel. Le enseñó su colección de libros y el chico aprovechó para tumbarse en su cama alegando dolores de espalda. Se tumbó a su lado y al decir Clint Easwood recibió un besó inesperado, y entonces tuvo que añadir y tú también me gustas. Y acabó chupándosea mientras el chico disfrutaba como solo se sabe disfrutar a los 18. Al marcharse le vino a la cabeza Zulueta preguntándose ¿Pero la gente qué se cree? ¿que hay otra vida dentro de esta vida? y se puso a escribir.

viernes 13 de enero de 2012

sábado 7 de enero de 2012

la verdad se sentó sobre nuestras rodillas


Creo que fue en el segundo Congreso de Cine Europero en Barcelona donde unos pocos asistimos a la proyección del filme Noche y Día de Chantal Akerman. La luz atravesaba la sala y rebotaba en la pantalla para acabar siendo absorbida por nuestras retinas, solo entonces supimos que estábamos siendo espectadores del cine con el que siempre habíamos soñado: aquellas imágenes solo podían haber sido proyectadas desde nosotros. Todavía no sabíamos el por qué. Mientras Julie comparte por última vez los asientos de atrás de un taxi con su amante Joseph, la película se deshizo, y el proyeccionista tuvo que despertarnos. Entonces todavía no comprendíamos del todo el cine y en ese momento -esto es algo que he descubierto con los años- la verdad se nos fue señalada.


viernes 9 de diciembre de 2011

Agarrarnos o dejarnos agarrar

En la última película de los hermanos Dardenne, Cyril, el niño de la bicicleta, se agarra -literalmente- a Samantha. Más adelante le pregunta por qué le ayuda, y Samantha le responde "nose... tú me lo pediste".

Cyril la necesitaba, y ella se dejó agarrar. Cuando nos gusta una persona deberíamos agarrarnos a ella del modo en que Cyril se agarra a Samantha. No consigo pensar en una imagen más embrionaria del nacimiento del amor.





lunes 21 de noviembre de 2011

nuevos tiempos


Nos encontrábamos en el 2006. Dos años antes, una mayoría de españoles, respaldando al Partido Socialista Obrero Español, lograba poner fin con su voto al mandato de un Gobierno que hizo participar al país en una guerra en contra de la voluntad de su sociedad, distanciándose definitivamente de ella. Los jóvenes, en busca de empleo y vivienda, le pedían al nuevo presidente "no nos falles", y un año después La habitación roja publicaba un nuevo disco en el que brindaba por los nuevos tiempos. Habíamos escuchado alguna canción juntos, y aunque se referían a Zp, cuando ellos cantaban porque tú no eres como los demás, tú eres, no solo pareces yo siempre pensaba en ti.