sábado, 5 de marzo de 2011

Prometo escribir sobre el cine

En las revistas de cine ya raramente uno puede leer algo sobre el cine. No recuerdo lo que soñé anoche pero sí despertar con la sensación de haber estado muy cerca y me gustaba. Había sentido algo parecido el otro día en la proyección de una mala película de Hitchcock en la filmoteca. También cuando rodamos la secuencia 5 el sábado. Y ayer también mientras veía el filme de Brillante Mendoza que han estrenado en las salas. La falta de amor no nos deja otro lugar al que ir que no sea al cine o al trabajo. Al cine o a las saunas dicen Paco y Annita. Hace ya pronto una década soñaba con las películas sobre las que escribían algunos cineastas de la nouvelle vague e imaginaba como podrían ser los filmes que habían rodado tanto Truffaut como Godard, Rivette, Chabrol, y Rohmer y también Resnais o Varda. Sentía una obsesión por ver en concreto una película de Robert Bresson. Había leído un artículo en el que Truffaut defendía y justificaba su estilo. Truffaut era muy peligroso con su pluma. Entonces escribí un guión que me habría gustado grabar en el que planificaba las secuencias según lo que imaginaba que podría ser el estilo de Bresson. Los pomos de las puertas, las cinturas, las personas decapitadas para mostrar sus rostros justo en el momento -e insistía en la belleza de esos rostros- justo en el momento en que esos bellos rostros hablaban con dulzura y seriedad como si hablaran consigo mismos. Algo parecido me sucede con las películas de Brillante Mendoza, de Raya Martin, de Adolfo Alix Jr. o Lav Díaz. Creo en la existencia de alguna extraña relación entre los filipinos y los españoles más allá de la colonización y de sus jodidos apellidos de los que me avergüenzo. Entre Berlanga y Lino Brocka. Estamos ante unos directores de una fuerza visual y social esperanzadoras, leí ayer en un diario (el plural es cosa mía). Esta semana he comprendido algo sobre el cine de Garrel que debió comprender también Wong Kar Wai. Garrel trata de filmar de un modo realista, como nadie antes había filmado, el misterio de las correspondencias sentimentales entre los seres humanos, e insisto en su realismo.

3 comentarios:

Miquel dijo...

Yo también prometo escribir sobre cine.
http://fantasiadecortos.wordpress.com/

esagranmentira dijo...

escalofrío.

ayer en el tren de vuelta de ibi hacia madrid, volví a ver 'el diablo, probablemente' y te he vuelto a descubrir (ahá!), cuando ella dice lo que ya sabes que tenía que haber dicho yo y, vaya, lo he vuelto a arruinar por no saber decir bien las frases.
me tenías que haber avisado. el buen plagio homenaje. te quiero

N dijo...

"Subimos hasta el cielo,
caímos hasta el fondo,
lo apostamos siempre todo
bailando, danzando entre los muertos"

Siempre un poco por detrás de la impostura.
Me debes 58 visitas a Pamplona City